“Sus ojos no son normales, lo puedo jurar, en ellos están las respuestas a todas mis preguntas, la solución a todos mis problemas.
Su voz es la calma a mi tempestad, la melodía que tranquiliza a mi alma.
Sus brazos, igual a otros brazos, resultaron ser mi hogar, el lugar donde me siento segura, donde puedo ser yo misma sin miedo.
Su cuerpo imperfecto, cómo todos los demás cuerpos, es mi arte favorito.
Él resulta ser todo lo que quiero, todo lo que necesito, él es mi milagro, mi rayo de luz entre tanta oscuridad.”